México, DF.- Carla Sánchez Armas García tomó protesta como diputada del Partido Socialdemócrata (PSD), después de que el diputado Jorge Carlos Díaz Cuervo solicitara licencia de manera indefinida para ocupar el cargo como presidente del Comité Ejecutivo Nacional del instituto político, anunció en un comunicado la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.
Sánchez Armas es fundadora del Partido Alternativa Socialdemócrata (ahora Partido Socialdemócrata), además de fungir como representante de su partido ante el Instituto Electoral del Distrito Federal. A nivel nacional se desempeñó como Presidenta del Consejo Consultivo y Secretaria del Comunicación del mismo.
miércoles, 1 de octubre de 2008
El fracaso socialdemócrata
Por: Jorge Javier Romero Opinión
Cuando en 1996 un grupo de entonces jóvenes intelectuales comenzamos a reflexionar sobre la necesidad de impulsar un proyecto socialdemócrata, estábamos pensando en una izquierda que se hiciera cargo de las difíciles concreciones de la realidad por transformar, que actuara en la política nacional con una agenda radical, pero con estrategias pragmáticas, que buscara acuerdos, pero tuviera un programa en torno a la cual negociar y que, sobre todo, hiciera política sobre la base de la deliberación democrática de personas autónomas, ciudadanos libres que coincidieran en torno a un proyecto común por voluntad propia. Pensábamos en la necesidad de hacer una crítica material a una izquierda reactiva, poco preocupada por la elaboración ideológica y programática, que había dilapidado capital político muy importante por su incapacidad para pactar reformas y que era muy dada al maximalismo del todo o nada.
Nos considerábamos socialdemócratas porque veíamos los éxitos de esa corriente en los estados de bienestar y libertades construidos en Europa después de la Segunda Guerra Mundial. No era la primera vez que en México se hablaba de socialdemocracia. En los tiempos de Muñoz Ledo a la cabeza del PRI, la Internacional Socialista, de Willy Brandt, había tratado de incorporar a su corriente a diversos partidos latinoamericanos de toda laya, que supuestamente podrían ser ganados a una concepción moderna de la política. El PRI no llegó a entrar a la IS más que como observador en esos tiempos, pero otros, como Acción Democrática de Venezuela o Liberación Nacional de Costa Rica se encargaron de desprestigiar la etiqueta socialdemócrata en el continente. Después hubo un grupo, el de los hermanos Sánchez Aguilar, que también usó el nombre.
Nosotros, entonces, queríamos identificarnos con una izquierda moderna y democrática, en contraste con los grupos que seguían sin comprender los cambios que en el mundo se habían dado a partir de la desaparición de la URSS y su bloque, y de la crisis de la idea de que la sociedad podía ser reordenada desde el Estado. También queríamos hacer una crítica a las políticas mexicanas de los años setenta, que habían conducido a la crisis de los ochenta, tan añoradas por muchos políticos del régimen del PRI desplazados y que se habían reciclado en el PRD.Cuando aquel esbozo de 1996 se fue concretando en Democracia Social, el eje de nuestro programa lo pusimos en una agenda de derechos y libertades ciudadanas.
Los temas del combate a las múltiples discriminaciones o los relativos a la política de género, el aborto, o los relativos a un desarrollo sustentable regulado por el Estado, no eran ocurrencias desarticuladas, sino que eran parte de un proyecto que tenía como principal objetivo el combate a la desigualdad. No era una agenda de temas peculiares.
Era la manera de concretar un programa político de izquierda democrática, donde un Estado fuerte, pero apegado al orden jurídico, cumpliera con su responsabilidad de regular al mercado para evitar sus consecuencias depredadoras y garantizara la igualdad jurídica por medio de derechos de ciudadanía realmente efectivos, no sólo enunciados en el papel; un Estado laico que reconociera la diversidad de una sociedad que ya no cabía ni en un solo partido, ni en una sola confesión religiosa, ni en una sola forma de familia.
El debate en Democracia Social fue intenso. Si bien, la candidatura de Patricia Mercado no prosperó dentro del partido para la campaña de 2000, el programa se abrió paso. Rincón Gallardo alcanzó su mejor momento cuando en el debate presidencial de aquel año lo expuso ante la sociedad. Faltaron unos cuantos votos para permanecer. Vinieron entonces el malogrado Partido de la Rosa y, al mismo tiempo, México Posible. La agenda del segundo pretendió ser más provocadora de discusiones; las condiciones de la competencia fueron muy adversas y el proyecto fracasó. Ah, por cierto, en aquella campaña, la de 2003, apareció un grupo sin pena ni gloria incapaz de proponer una sola idea que pareciera novedosa. Creo que se llamaba Fuerza Ciudadana.
Vino, además, Alternativa Socialdemócrata, nacida con el lastre campesino, que deformaba la idea de un partido de ciudadanos. Las exigencias del registro, traba antidemocrática de nuestro arreglo político, llevó a los promotores a un acuerdo que deformaba cualquier posibilidad de una organización política de auténticos ciudadanos autónomos. Los pretendidos campesinos acarrearon a sus clientelas y llevaron sus métodos de control al naciente partido. El conflicto estalló cuando hubo registro y se debió definir la candidatura presidencial y, con ella, la oferta electoral.
Entonces sí pudo salir adelante la candidatura de Patricia Mercado y el partido llevó a la campaña la agenda de una izquierda de nuevo tipo. Habló de derechos y de autonomía; de libertades, de ingreso universal ciudadano y de seguridad humana. El resultado fue más de un millón de votos y la consolidación del registro. El botín era demasiado grande como para que quedara en manos de quienes lo podían usar para consolidar la oferta política. Los gerentes se revelaron y decidieron quedarse con los recursos y la patente. Echaron a golpes a quienes los podían atar de las manos para su negocio.
Pero esa no es la más grave derrota de la idea socialdemócrata en México. Lo es más la vulgarización del término, su utilización para enmascarar las más viejas prácticas con un nuevo nombre. Que el PRI se presente hoy como socialdemócrata, cuando es de todo mundo conocido cómo ejercen el poder sus gobernadores, cómo siguen comerciando con la pobreza de la gente, cómo corrompen a las sociedades ahí donde siguen gobernando; o que una parte del PRD use la etiqueta para cubrir las vergüenzas de su construcción de componendas son hechos suficientes para que el término no tenga ya ningún contenido renovador.
Pero que un charlatán se presente como presidente del Partido Socialdemócrata simplemente causa grima. El tonto de marras, desde la frivolidad absoluta, se ha dedicado a convertir una agenda que no entiende y que sólo ha hecho suya cuando ha visto que le reditúa en una caricatura. La última es de vergüenza ajena. Anteayer el señor Díaz Cuervo salió a decir que era partidario de la legalización de la marihuana y después de la cocaína, para que con eso la gente tuviera para entretenerse. No cabe mayor estupidez. Es evidente que no entiende en absoluto lo que significa un planteamiento serio de reforma a la política de drogas.
Frente a la vulgarización, la frivolidad y la simulación, he dejado de considerarme socialdemócrata. Creo que es tiempo de volver a empezar y sumar esfuerzos para recuperar la política secuestrada por los negociantes. La transición mexicana a la democracia ha fracasado y es tiempo de un nuevo impulso democratizador que venga desde la ciudadanía que no se siente representada por estos farsantes.
jorge_javier_romero@yahoo.com.mx
Cuando en 1996 un grupo de entonces jóvenes intelectuales comenzamos a reflexionar sobre la necesidad de impulsar un proyecto socialdemócrata, estábamos pensando en una izquierda que se hiciera cargo de las difíciles concreciones de la realidad por transformar, que actuara en la política nacional con una agenda radical, pero con estrategias pragmáticas, que buscara acuerdos, pero tuviera un programa en torno a la cual negociar y que, sobre todo, hiciera política sobre la base de la deliberación democrática de personas autónomas, ciudadanos libres que coincidieran en torno a un proyecto común por voluntad propia. Pensábamos en la necesidad de hacer una crítica material a una izquierda reactiva, poco preocupada por la elaboración ideológica y programática, que había dilapidado capital político muy importante por su incapacidad para pactar reformas y que era muy dada al maximalismo del todo o nada.
Nos considerábamos socialdemócratas porque veíamos los éxitos de esa corriente en los estados de bienestar y libertades construidos en Europa después de la Segunda Guerra Mundial. No era la primera vez que en México se hablaba de socialdemocracia. En los tiempos de Muñoz Ledo a la cabeza del PRI, la Internacional Socialista, de Willy Brandt, había tratado de incorporar a su corriente a diversos partidos latinoamericanos de toda laya, que supuestamente podrían ser ganados a una concepción moderna de la política. El PRI no llegó a entrar a la IS más que como observador en esos tiempos, pero otros, como Acción Democrática de Venezuela o Liberación Nacional de Costa Rica se encargaron de desprestigiar la etiqueta socialdemócrata en el continente. Después hubo un grupo, el de los hermanos Sánchez Aguilar, que también usó el nombre.
Nosotros, entonces, queríamos identificarnos con una izquierda moderna y democrática, en contraste con los grupos que seguían sin comprender los cambios que en el mundo se habían dado a partir de la desaparición de la URSS y su bloque, y de la crisis de la idea de que la sociedad podía ser reordenada desde el Estado. También queríamos hacer una crítica a las políticas mexicanas de los años setenta, que habían conducido a la crisis de los ochenta, tan añoradas por muchos políticos del régimen del PRI desplazados y que se habían reciclado en el PRD.Cuando aquel esbozo de 1996 se fue concretando en Democracia Social, el eje de nuestro programa lo pusimos en una agenda de derechos y libertades ciudadanas.
Los temas del combate a las múltiples discriminaciones o los relativos a la política de género, el aborto, o los relativos a un desarrollo sustentable regulado por el Estado, no eran ocurrencias desarticuladas, sino que eran parte de un proyecto que tenía como principal objetivo el combate a la desigualdad. No era una agenda de temas peculiares.
Era la manera de concretar un programa político de izquierda democrática, donde un Estado fuerte, pero apegado al orden jurídico, cumpliera con su responsabilidad de regular al mercado para evitar sus consecuencias depredadoras y garantizara la igualdad jurídica por medio de derechos de ciudadanía realmente efectivos, no sólo enunciados en el papel; un Estado laico que reconociera la diversidad de una sociedad que ya no cabía ni en un solo partido, ni en una sola confesión religiosa, ni en una sola forma de familia.
El debate en Democracia Social fue intenso. Si bien, la candidatura de Patricia Mercado no prosperó dentro del partido para la campaña de 2000, el programa se abrió paso. Rincón Gallardo alcanzó su mejor momento cuando en el debate presidencial de aquel año lo expuso ante la sociedad. Faltaron unos cuantos votos para permanecer. Vinieron entonces el malogrado Partido de la Rosa y, al mismo tiempo, México Posible. La agenda del segundo pretendió ser más provocadora de discusiones; las condiciones de la competencia fueron muy adversas y el proyecto fracasó. Ah, por cierto, en aquella campaña, la de 2003, apareció un grupo sin pena ni gloria incapaz de proponer una sola idea que pareciera novedosa. Creo que se llamaba Fuerza Ciudadana.
Vino, además, Alternativa Socialdemócrata, nacida con el lastre campesino, que deformaba la idea de un partido de ciudadanos. Las exigencias del registro, traba antidemocrática de nuestro arreglo político, llevó a los promotores a un acuerdo que deformaba cualquier posibilidad de una organización política de auténticos ciudadanos autónomos. Los pretendidos campesinos acarrearon a sus clientelas y llevaron sus métodos de control al naciente partido. El conflicto estalló cuando hubo registro y se debió definir la candidatura presidencial y, con ella, la oferta electoral.
Entonces sí pudo salir adelante la candidatura de Patricia Mercado y el partido llevó a la campaña la agenda de una izquierda de nuevo tipo. Habló de derechos y de autonomía; de libertades, de ingreso universal ciudadano y de seguridad humana. El resultado fue más de un millón de votos y la consolidación del registro. El botín era demasiado grande como para que quedara en manos de quienes lo podían usar para consolidar la oferta política. Los gerentes se revelaron y decidieron quedarse con los recursos y la patente. Echaron a golpes a quienes los podían atar de las manos para su negocio.
Pero esa no es la más grave derrota de la idea socialdemócrata en México. Lo es más la vulgarización del término, su utilización para enmascarar las más viejas prácticas con un nuevo nombre. Que el PRI se presente hoy como socialdemócrata, cuando es de todo mundo conocido cómo ejercen el poder sus gobernadores, cómo siguen comerciando con la pobreza de la gente, cómo corrompen a las sociedades ahí donde siguen gobernando; o que una parte del PRD use la etiqueta para cubrir las vergüenzas de su construcción de componendas son hechos suficientes para que el término no tenga ya ningún contenido renovador.
Pero que un charlatán se presente como presidente del Partido Socialdemócrata simplemente causa grima. El tonto de marras, desde la frivolidad absoluta, se ha dedicado a convertir una agenda que no entiende y que sólo ha hecho suya cuando ha visto que le reditúa en una caricatura. La última es de vergüenza ajena. Anteayer el señor Díaz Cuervo salió a decir que era partidario de la legalización de la marihuana y después de la cocaína, para que con eso la gente tuviera para entretenerse. No cabe mayor estupidez. Es evidente que no entiende en absoluto lo que significa un planteamiento serio de reforma a la política de drogas.
Frente a la vulgarización, la frivolidad y la simulación, he dejado de considerarme socialdemócrata. Creo que es tiempo de volver a empezar y sumar esfuerzos para recuperar la política secuestrada por los negociantes. La transición mexicana a la democracia ha fracasado y es tiempo de un nuevo impulso democratizador que venga desde la ciudadanía que no se siente representada por estos farsantes.
jorge_javier_romero@yahoo.com.mx
Patricia Mercado y su agenda feminista irán al Movimiento Social Alternativa
Por Sandra Torres Pastrana
Dejó el Partido Socialdemócrata, por “trampas” y “agresión”
México DF, 23 sep 08 (CIMAC).- Hoy Patricia Mercado, fundadora del Partido Alternativa Social Demócrata, actualmente llamado sólo Socialdemócrata, y una de las tres mujeres que han sido candidatas a la presidencia del país, renunció a ese instituto político que “queda en manos de un grupo de hombres que hacen la política de siempre”.
La política feminista hizo oficial su salida, como lo había adelantado esta agencia, a través de una conferencia de prensa donde entregó también un documento en el que explica las razones de su decisión.
Afirma Mercado que decidió abandonar el partido que fundó, después de haber emprendido, junto con su grupo de trabajo, una larga lucha por recuperar el rumbo del Partido Alternativa Socialdemócrata y su agenda feminista, tiempo en el cual enfrentó la trampa, simulación, alianzas inconfesables, arbitrariedad y agresión.
Sin embargo, dice el documento, acabaron siendo víctimas de una usurpación construida por el actual grupo dirigente, con los recursos públicos que debían ser usados para difundir su programa, fortalecer la participación ciudadana y consolidar su presencia electoral. El dinero de los contribuyentes, afirma, se utilizó para comprar lealtades y acarrear clientelas, para sobornar a quienes tenían poder de decisión en una comisión pretendidamente autónoma.
El Partido está fracturado, sin programa, desprestigiado, sin identidad y sobre todo lleno de dirigentes con las más viejas prácticas políticas, unos simples saqueadores de recursos públicos, señala.
Y el legado de Alberto Begné, concluye el documento, hizo del Partido un cascarón de incierta supervivencia y sin utilidad para la vida política del país. Un partido donde no se antoja participar porque golpean, chantajean, manipulan; un Partido que ha dejado de ser Alternativa.
LIBERACIÓN Y ARREPENTIMIENTO
En entrevista con Cimacnoticias, Mercado dice que hoy se siente liberada, ya que tenía puesta una camiseta que no era suya. “Seguiré luchando para que estas viejas reglas de la política cambien, voy a seguir trabajando por la izquierda, el feminismo, los derechos humanos, por los ambientalistas, desde este nuevo Movimiento Social Alternativa”.
La ex candidata presidencial dijo a esta agencia que se arrepiente de haber invitado a Alberto Begné, ahora ex dirigente del Partido, y no haber confiado en otra mujer para entregar la presidencia del partido, como se lo pidiera en su momento la diputada Marina Arvizú. Recuerda que esto se debió a un acto de soberbia por su parte.
Mercado consideró: “las mujeres somos más débiles entre nosotras, los hombres crean alianzas interpartidarias, de poder, hacen pactos entre ellos, saben conformar equipos, tienen mucho más tiempo en la política, tienen una historia, nosotras vamos comenzando y no tenemos tantas redes que nos sostengan como ellos”.
“Las reglas y tiempos en las relaciones de la política para las mujeres son distintas a las de los hombres, y la poca perseverancia de las mujeres las coloca en que cualquier error cuesta más caro a una mujer que a un hombre”, indicó.
“Estos hombres que se quedan en el Partido, agregó, no pudieron conmigo porque no permití seguir las reglas de su juego”.
MOVIMIENTO ALTERNATIVA
Asimismo Mercado dijo que la creación de este Movimiento Alternativa es un espacio libre para formar mujeres, hombres y jóvenes que participen de manera libre en la toma de decisiones y por los cambios en las reglas de la política de siempre.
Consideró que la lucha de la construcción del Partido que ahora deja fue un proceso muy largo de dolor, coraje y tristezas que costó a muchas mujeres. Un proceso, explicó, contra lo viejo de la política que se aferra y lo nuevo que no termina de nacer. “Nuestro proyecto fue muy acosado por la vieja política”, ahora termina siendo parte de ella.
En cuanto a una posible ruptura con las diputadas federales Marina Arvizú y Elsa Conde dijo que no la hay, sólo que cada una tiene sus propias ideas, “ellas creen que dentro del Partido está la posibilidad de cambio, yo no lo creo así, además ellas tienen que cumplir con un cargo que les dio la ciudadanía que confió en nosotras”.
Finalmente Mercado hasta el día de hoy no piensa encabezar un nuevo partido, sería hasta el 2013 cuando se podría pensar en esto pero ella dice no encabezarlo si es que se da.
“Si el Movimiento Alternativa construye, para el 2012, alianzas pragmáticas electorales para el país, puede pensarse en un nuevo partido político, pero yo no lo encabezaría” concluyó.
Dejó el Partido Socialdemócrata, por “trampas” y “agresión”
México DF, 23 sep 08 (CIMAC).- Hoy Patricia Mercado, fundadora del Partido Alternativa Social Demócrata, actualmente llamado sólo Socialdemócrata, y una de las tres mujeres que han sido candidatas a la presidencia del país, renunció a ese instituto político que “queda en manos de un grupo de hombres que hacen la política de siempre”.
La política feminista hizo oficial su salida, como lo había adelantado esta agencia, a través de una conferencia de prensa donde entregó también un documento en el que explica las razones de su decisión.
Afirma Mercado que decidió abandonar el partido que fundó, después de haber emprendido, junto con su grupo de trabajo, una larga lucha por recuperar el rumbo del Partido Alternativa Socialdemócrata y su agenda feminista, tiempo en el cual enfrentó la trampa, simulación, alianzas inconfesables, arbitrariedad y agresión.
Sin embargo, dice el documento, acabaron siendo víctimas de una usurpación construida por el actual grupo dirigente, con los recursos públicos que debían ser usados para difundir su programa, fortalecer la participación ciudadana y consolidar su presencia electoral. El dinero de los contribuyentes, afirma, se utilizó para comprar lealtades y acarrear clientelas, para sobornar a quienes tenían poder de decisión en una comisión pretendidamente autónoma.
El Partido está fracturado, sin programa, desprestigiado, sin identidad y sobre todo lleno de dirigentes con las más viejas prácticas políticas, unos simples saqueadores de recursos públicos, señala.
Y el legado de Alberto Begné, concluye el documento, hizo del Partido un cascarón de incierta supervivencia y sin utilidad para la vida política del país. Un partido donde no se antoja participar porque golpean, chantajean, manipulan; un Partido que ha dejado de ser Alternativa.
LIBERACIÓN Y ARREPENTIMIENTO
En entrevista con Cimacnoticias, Mercado dice que hoy se siente liberada, ya que tenía puesta una camiseta que no era suya. “Seguiré luchando para que estas viejas reglas de la política cambien, voy a seguir trabajando por la izquierda, el feminismo, los derechos humanos, por los ambientalistas, desde este nuevo Movimiento Social Alternativa”.
La ex candidata presidencial dijo a esta agencia que se arrepiente de haber invitado a Alberto Begné, ahora ex dirigente del Partido, y no haber confiado en otra mujer para entregar la presidencia del partido, como se lo pidiera en su momento la diputada Marina Arvizú. Recuerda que esto se debió a un acto de soberbia por su parte.
Mercado consideró: “las mujeres somos más débiles entre nosotras, los hombres crean alianzas interpartidarias, de poder, hacen pactos entre ellos, saben conformar equipos, tienen mucho más tiempo en la política, tienen una historia, nosotras vamos comenzando y no tenemos tantas redes que nos sostengan como ellos”.
“Las reglas y tiempos en las relaciones de la política para las mujeres son distintas a las de los hombres, y la poca perseverancia de las mujeres las coloca en que cualquier error cuesta más caro a una mujer que a un hombre”, indicó.
“Estos hombres que se quedan en el Partido, agregó, no pudieron conmigo porque no permití seguir las reglas de su juego”.
MOVIMIENTO ALTERNATIVA
Asimismo Mercado dijo que la creación de este Movimiento Alternativa es un espacio libre para formar mujeres, hombres y jóvenes que participen de manera libre en la toma de decisiones y por los cambios en las reglas de la política de siempre.
Consideró que la lucha de la construcción del Partido que ahora deja fue un proceso muy largo de dolor, coraje y tristezas que costó a muchas mujeres. Un proceso, explicó, contra lo viejo de la política que se aferra y lo nuevo que no termina de nacer. “Nuestro proyecto fue muy acosado por la vieja política”, ahora termina siendo parte de ella.
En cuanto a una posible ruptura con las diputadas federales Marina Arvizú y Elsa Conde dijo que no la hay, sólo que cada una tiene sus propias ideas, “ellas creen que dentro del Partido está la posibilidad de cambio, yo no lo creo así, además ellas tienen que cumplir con un cargo que les dio la ciudadanía que confió en nosotras”.
Finalmente Mercado hasta el día de hoy no piensa encabezar un nuevo partido, sería hasta el 2013 cuando se podría pensar en esto pero ella dice no encabezarlo si es que se da.
“Si el Movimiento Alternativa construye, para el 2012, alianzas pragmáticas electorales para el país, puede pensarse en un nuevo partido político, pero yo no lo encabezaría” concluyó.
Piden a Patricia Mercado aceptar puesto en el partido
Organización Editorial Mexicana
23 de septiembre de 2008
Redacción El Sol de MéxicoCiudad de México.- Jorge Carlos Díaz Cuervo, nuevo presidente del Partido Socialdemócrata, pidió a Patricia Mercado, se resigne y acepte el puesto que el partido le asigne en su interior, pues es y seguirá siendo parte importante de la historia del mismo, además de que nadie le ha pedido su renuncia, ni se le ha dejado atrás en las decisiones políticas.
Aseguró que la ex candidata presidencial debe hacer a un lado sus agresiones políticas y su odio hacia la corriente de la mayoría, la cual encabezaba Alberto Begné, exdirigente del PSD, e intente trabajar en el proyecto de izquierda que se propone rumbo a las elecciones del 2009.
"Yo la invito a que acepte lo que el partido le tenga reservado, pues nadie le ha pedido su renuncia, y yo, hasta el momento no he pedido la suya, no la he recibido por escrito, además, de que es tiempo de ir juntos y unidos como partido, a las elecciones intermedias del 2009, para ganarnos ese 2 por ciento que se requiere para mantener el padrón electoral", dijo en entrevista.
Además le exigió, evite convertirse en una mujer que no tenga ideas congruentes que aportar al partido, pues no lo es, por lo que también la invitó a sumarse a la construcción de los nuevos proyectos izquierdistas, como lo hizo Marina Arvizu, ex candidata a ocupar la presidencia del Partido de la Mano Roja.
Por otro lado se pronunció en contra de los dirigentes "vitalicios" como él los llamó, como Alberto Anaya, líder del Partido del Trabajo, pues aseguró que no permiten que las nuevas ideas fluyan al in terior de las corrientes de izquierda, por conservar a personas que viven en el pasado como ellos.
En ese sentido adelantó que su partido buscará acabar con las reelecciones partidistas, como parte de sus modelos sociales-demócratas, para el 2009 y para el 2012, pues mientras éstos duren en las corrientes opositoras a la derecha, se continuarán conservando las ideas de confrontación como únicas salidas.
23 de septiembre de 2008
Redacción El Sol de MéxicoCiudad de México.- Jorge Carlos Díaz Cuervo, nuevo presidente del Partido Socialdemócrata, pidió a Patricia Mercado, se resigne y acepte el puesto que el partido le asigne en su interior, pues es y seguirá siendo parte importante de la historia del mismo, además de que nadie le ha pedido su renuncia, ni se le ha dejado atrás en las decisiones políticas.
Aseguró que la ex candidata presidencial debe hacer a un lado sus agresiones políticas y su odio hacia la corriente de la mayoría, la cual encabezaba Alberto Begné, exdirigente del PSD, e intente trabajar en el proyecto de izquierda que se propone rumbo a las elecciones del 2009.
"Yo la invito a que acepte lo que el partido le tenga reservado, pues nadie le ha pedido su renuncia, y yo, hasta el momento no he pedido la suya, no la he recibido por escrito, además, de que es tiempo de ir juntos y unidos como partido, a las elecciones intermedias del 2009, para ganarnos ese 2 por ciento que se requiere para mantener el padrón electoral", dijo en entrevista.
Además le exigió, evite convertirse en una mujer que no tenga ideas congruentes que aportar al partido, pues no lo es, por lo que también la invitó a sumarse a la construcción de los nuevos proyectos izquierdistas, como lo hizo Marina Arvizu, ex candidata a ocupar la presidencia del Partido de la Mano Roja.
Por otro lado se pronunció en contra de los dirigentes "vitalicios" como él los llamó, como Alberto Anaya, líder del Partido del Trabajo, pues aseguró que no permiten que las nuevas ideas fluyan al in terior de las corrientes de izquierda, por conservar a personas que viven en el pasado como ellos.
En ese sentido adelantó que su partido buscará acabar con las reelecciones partidistas, como parte de sus modelos sociales-demócratas, para el 2009 y para el 2012, pues mientras éstos duren en las corrientes opositoras a la derecha, se continuarán conservando las ideas de confrontación como únicas salidas.
“No creo en las purgas": JDC
Entrevista: Jorge Carlos Díaz Cuervo • Dirigente nacional del Partido Socialdemócrata
Un día después de su elección, el diputado local con licencia asegura que no hará nada que motive la salida de Patricia Mercado del partido que fundó y del cual fue candidata presidencial en 2006.
Designado dirigente nacional del partido Socialdemócrata, Jorge Carlos Díaz Cuervo asegura que esta decisión devuelve la viabilidad a la institución política , además de que deja atrás la posibilidad de una ruptura.
Un día después de su elección en el Consejo Político del partido, advierte tajante que no es partidario de las purgas y no hará nada que lleve a que Patricia Mercado salga del partido que fundó y del cual fue candidata presidencial en 2006.
¿Qué viene después del respaldo a su dirigencia, como candidato de unidad?Se recupera la viabilidad del proyecto, era el momento de recuperar la unidad y hacer valer lo que en nuestro discurso es fundamental como lo son la tolerancia, la pluralidad y el respeto, no tenemos que pensar todos igual y agradezco que el grupo de Mercado, como fueron las diputadas Elsa Conde y Marina Arvizu, me hayan apoyado.
No soy partidario de las purgas y lamento mucho el proceso de desgaste y tensión al que llegaron Alberto Begné y Mercado y lamento que ella considere la posibilidad de irse.
¿Qué pediría de Patricia Mercado?Yo espero que demuestre su talante democrático y que acepte las condiciones en las que ella misma y el partido la colocaron como cabeza de una minoría, y celebro que en su grupo haya voces como las de Marina y Elsa que le dijeron que no se iban del partido, ojalá eso la haga repensar sus posiciones.
Yo quiero ser enérgico y decirle que están mal sus descalificaciones, porque lo único que leo y escucho de ella es rencor, es amargura, es coraje y hace mal en usar adjetivos como escoria, que lo único que queda en el partido es lo que otros partidos no aceptan.
Pero si se va del partido, te diría que nadie la está excluyendo ni estigmatizando, ella es la que ha estado muy violenta con el partido.
Podríamos hacerla diputada federal o candidata a la gubernatura de su estado, Sonora, pero ella tiene la idea de que será candidata presidencial en 2012, y creo que le urge una experiencia legislativa, viene de las ONG, pero nunca se ha atrevido a asumir una experiencia pública y le vendría muy bien.
¿Qué viene para el partido?Vamos a impulsar nuestra agenda, tenemos lo que se hizo en la Asamblea Legislativa como muestra, esa es nuestra plataforma, la despenalización del aborto, la legalización de las drogas, a que la gente de la comunidad lesbico-gay pueda casarse, no sólo nos comprometemos en campaña, también lo llevamos a los congresos y esa es nuestra identidad y no sólo no se ha perdido, sino que la hemos llevado a un siguiente nivel.
Vamos a cambiar el ritmo del partido, voy a hacerlo trotar para llegar corriendo a la elección de 2009 y de aquí a enero voy a revitalizar al partido.
¿Cómo va a hacer eso?Voy a recorrer todo el país y le voy a pedir a cada uno de los comités estatales cuatro acciones concretas: que instalen un comité de 30 mujeres de 30 años en cada uno de los 300 distritos electorales, un comité de la liga de jóvenes socialdemócratas, uno más de jubilados y pensionados y un comité de la diversidad sexual; si lo logramos tendremos a la semilla de nuestro ejército electoral, a las 36 mil personas que serán promotoras del voto, candidatos y funcionarios de casilla.
¿Cuál será el eje de campaña?La despenalización del aborto en todo el país, universalizar las pensiones, es momento ya de proponer y hacer realidad la escuela de tiempo completo, aunque no le guste al sindicato de maestros, y finalmente insistir en que el problema del narcotráfico, así como se está atendido, no vamos a llegar a ningún lado, y lo sensato es hablar y legislar para regular ese mercado.
¿Y en materia de alianzas?La reforma electoral lo hace difícil y creo que en el Socialdemócrata debemos distinguirnos de la izquierda autoritaria que representa López Obrador, de los partidos negocio y de la derecha moralista y no podemos caer en la tentación de que una alianza nos desdibuje, aunque no cierro la puerta para que en algunos casos haya alguna candidatura común; pero si no salimos ganando no iremos, porque en este proceso se nos va la vida, no podemos arriesgar votos.
¿Cuál es la apuesta para 2009?Queremos consolidarnos, conseguir cuando menos un millón 200 mil votos, que tengamos entre tres y medio y cuatro por ciento, para obtener una bancada más grande en el Congreso y por eso vamos a apostar a cuando menos 120 distritos de los 300, principalmente en plazas como Distrito Federal, Estado de México, Tijuana y Veracruz; que en el DF seamos tercera fuerza política.
Liliana Padilla
Un día después de su elección, el diputado local con licencia asegura que no hará nada que motive la salida de Patricia Mercado del partido que fundó y del cual fue candidata presidencial en 2006.
Designado dirigente nacional del partido Socialdemócrata, Jorge Carlos Díaz Cuervo asegura que esta decisión devuelve la viabilidad a la institución política , además de que deja atrás la posibilidad de una ruptura.
Un día después de su elección en el Consejo Político del partido, advierte tajante que no es partidario de las purgas y no hará nada que lleve a que Patricia Mercado salga del partido que fundó y del cual fue candidata presidencial en 2006.
¿Qué viene después del respaldo a su dirigencia, como candidato de unidad?Se recupera la viabilidad del proyecto, era el momento de recuperar la unidad y hacer valer lo que en nuestro discurso es fundamental como lo son la tolerancia, la pluralidad y el respeto, no tenemos que pensar todos igual y agradezco que el grupo de Mercado, como fueron las diputadas Elsa Conde y Marina Arvizu, me hayan apoyado.
No soy partidario de las purgas y lamento mucho el proceso de desgaste y tensión al que llegaron Alberto Begné y Mercado y lamento que ella considere la posibilidad de irse.
¿Qué pediría de Patricia Mercado?Yo espero que demuestre su talante democrático y que acepte las condiciones en las que ella misma y el partido la colocaron como cabeza de una minoría, y celebro que en su grupo haya voces como las de Marina y Elsa que le dijeron que no se iban del partido, ojalá eso la haga repensar sus posiciones.
Yo quiero ser enérgico y decirle que están mal sus descalificaciones, porque lo único que leo y escucho de ella es rencor, es amargura, es coraje y hace mal en usar adjetivos como escoria, que lo único que queda en el partido es lo que otros partidos no aceptan.
Pero si se va del partido, te diría que nadie la está excluyendo ni estigmatizando, ella es la que ha estado muy violenta con el partido.
Podríamos hacerla diputada federal o candidata a la gubernatura de su estado, Sonora, pero ella tiene la idea de que será candidata presidencial en 2012, y creo que le urge una experiencia legislativa, viene de las ONG, pero nunca se ha atrevido a asumir una experiencia pública y le vendría muy bien.
¿Qué viene para el partido?Vamos a impulsar nuestra agenda, tenemos lo que se hizo en la Asamblea Legislativa como muestra, esa es nuestra plataforma, la despenalización del aborto, la legalización de las drogas, a que la gente de la comunidad lesbico-gay pueda casarse, no sólo nos comprometemos en campaña, también lo llevamos a los congresos y esa es nuestra identidad y no sólo no se ha perdido, sino que la hemos llevado a un siguiente nivel.
Vamos a cambiar el ritmo del partido, voy a hacerlo trotar para llegar corriendo a la elección de 2009 y de aquí a enero voy a revitalizar al partido.
¿Cómo va a hacer eso?Voy a recorrer todo el país y le voy a pedir a cada uno de los comités estatales cuatro acciones concretas: que instalen un comité de 30 mujeres de 30 años en cada uno de los 300 distritos electorales, un comité de la liga de jóvenes socialdemócratas, uno más de jubilados y pensionados y un comité de la diversidad sexual; si lo logramos tendremos a la semilla de nuestro ejército electoral, a las 36 mil personas que serán promotoras del voto, candidatos y funcionarios de casilla.
¿Cuál será el eje de campaña?La despenalización del aborto en todo el país, universalizar las pensiones, es momento ya de proponer y hacer realidad la escuela de tiempo completo, aunque no le guste al sindicato de maestros, y finalmente insistir en que el problema del narcotráfico, así como se está atendido, no vamos a llegar a ningún lado, y lo sensato es hablar y legislar para regular ese mercado.
¿Y en materia de alianzas?La reforma electoral lo hace difícil y creo que en el Socialdemócrata debemos distinguirnos de la izquierda autoritaria que representa López Obrador, de los partidos negocio y de la derecha moralista y no podemos caer en la tentación de que una alianza nos desdibuje, aunque no cierro la puerta para que en algunos casos haya alguna candidatura común; pero si no salimos ganando no iremos, porque en este proceso se nos va la vida, no podemos arriesgar votos.
¿Cuál es la apuesta para 2009?Queremos consolidarnos, conseguir cuando menos un millón 200 mil votos, que tengamos entre tres y medio y cuatro por ciento, para obtener una bancada más grande en el Congreso y por eso vamos a apostar a cuando menos 120 distritos de los 300, principalmente en plazas como Distrito Federal, Estado de México, Tijuana y Veracruz; que en el DF seamos tercera fuerza política.
Liliana Padilla
Lamenta Díaz Cuervo renuncia de Mercado al PSD
El líder partidista rechazó que ese instituto se fracture con la salida de Mercado y éste se haya alejado de los principios que le dieron origen
Notimex. El Universal. Ciudad de México. Martes 23 de septiembre de 2008
El nuevo presidente nacional del Partido Socialdemócrata lamentó la renuncia de Patricia Mercado a las filas de este instituto político, la cual dijo que no se ha recibido, y se la adjudicó a un estado de ánimo de "amargura y enojo".
En entrevista rechazó, el líder partidista rechazó que ese instituto se fracture con la salida de Mercado y éste se haya alejado de los principios que le dieron origen. "No es verdad que el proyecto se haya perdido. El partido no se fractura con su salida, sólo pierde un miembro como un brazo o una pierna, pero nada que ponga en riesgo al organismo", explicó.
El sucesor de Alberto Begné en la presidencia nacional del partido indicó que sin duda la decisión de la ex candidata presidencial y fundadora de Alternativa Socialdemócrata, es una determinación personal. "Sus dos amigas feministas (de Patricia Mercado), Mariana Arvizú y Elsa Conde siguen en el partido y con el proyecto", subrayó.
Aunque dijo que respeta la decisión de Mercado, informó que la buscará en los próximos días, aunque para ellos, la decisión es clara, y por tanto a partir del anuncio de sus decisión para este instituto político ya no forma parte de las filas del Socialdemócrata.
Notimex. El Universal. Ciudad de México. Martes 23 de septiembre de 2008
El nuevo presidente nacional del Partido Socialdemócrata lamentó la renuncia de Patricia Mercado a las filas de este instituto político, la cual dijo que no se ha recibido, y se la adjudicó a un estado de ánimo de "amargura y enojo".
En entrevista rechazó, el líder partidista rechazó que ese instituto se fracture con la salida de Mercado y éste se haya alejado de los principios que le dieron origen. "No es verdad que el proyecto se haya perdido. El partido no se fractura con su salida, sólo pierde un miembro como un brazo o una pierna, pero nada que ponga en riesgo al organismo", explicó.
El sucesor de Alberto Begné en la presidencia nacional del partido indicó que sin duda la decisión de la ex candidata presidencial y fundadora de Alternativa Socialdemócrata, es una determinación personal. "Sus dos amigas feministas (de Patricia Mercado), Mariana Arvizú y Elsa Conde siguen en el partido y con el proyecto", subrayó.
Aunque dijo que respeta la decisión de Mercado, informó que la buscará en los próximos días, aunque para ellos, la decisión es clara, y por tanto a partir del anuncio de sus decisión para este instituto político ya no forma parte de las filas del Socialdemócrata.
Presenta Mercado renuncia formal al PSD y se va al campo social
Por: La Jornada, Miércoles, 24 de Septiembre de 2008
Le acompañaron en su salida su coordinador general de campaña en 2006, Gustavo Gordillo, entre otros integrantes de este instituto político.
México, DF.- La ex candidata presidencial, Patricia Mercado, presentó ayer su renuncia formal al Partido Socialdemócrata y anunció que en unos días regresará a la participación social, a través de la agrupación Movimiento Alternativo.
Le acompañaron en su salida su coordinador general de campaña en 2006, Gustavo Gordillo, entre otros integrantes de este instituto político.
Se trata, explicó, de una agrupación política que se irá construyendo con base en la participación de grupos sociales del país, “con una mirada estratégica de hacia dónde debe caminar México”.
Inicialmente, agregó, el nuevo frente se mantendrá sin registro partidario alguno, por lo que no buscará contender en cargo de elección popular en el proceso electoral de 2009, pero sin embargo, aclaró, buscará ir por el millón y medio de votantes que “creyeron” en el proyecto del PAS.
En entrevista detalló que la decisión de dejar el partido, que fundó como Alternativa Socialdemócrata y de la que fue candidata presidencial, la tomó luego de una larga reflexión en la que llegó a la conclusión que en este instituto político “nos enfrentamos a la trampa, a la simulación, a las alianzas inconfesables, a la arbitrariedad y a la agresión”.
“Acabamos siendo víctimas de una usurpación construida por el actual grupo dirigente, con los recursos públicos que debían ser usados para difundir su programa, fortalecer la participación ciudadana y consolidar su presencia electoral.
El dinero de los contribuyentes se utilizó para comprar lealtades y acarrear clientelas, para sobornar a quienes tenían poder de decisión” en carteras del partido, sentenció.
En torno a la dirección del PS, que ocupaba Alberto Begñé Guerra y que asume Jorge Carlos Díaz Cuervo, dijo que el cambio en la dirigencia no garantiza una nueva dirección política porque se trata de integrantes de una misma corriente.
Previamente, Mercado ofreció una conferencia de prensa en la que --como parte de su renuncia- recordó que luego de la realización de las asambleas pasadas y los actos de agresión en contra de la corriente política que la apoya, el ala que preside Begñé cerró los espacios de participación.
“El resultado de un proceso lleno de abusos, trampas y corrupción, es un partido vertical y autoritario, que ha decidido ya un rumbo: el de convertirse en satélite de los partidos de siempre”, sentenció en un texto que leyó.
Ante esta situación argumentó que volverá a hacer política en otro espacio: “el de la vida cotidiana, el de la ciudadanía que ve violados sus derechos” y que siente impotencia ante la ineficacia de los gobiernos, la impunidad de los delincuentes y ante la imposibilidad de salir de la pobreza y discriminación.
Le acompañaron en su salida su coordinador general de campaña en 2006, Gustavo Gordillo, entre otros integrantes de este instituto político.
México, DF.- La ex candidata presidencial, Patricia Mercado, presentó ayer su renuncia formal al Partido Socialdemócrata y anunció que en unos días regresará a la participación social, a través de la agrupación Movimiento Alternativo.
Le acompañaron en su salida su coordinador general de campaña en 2006, Gustavo Gordillo, entre otros integrantes de este instituto político.
Se trata, explicó, de una agrupación política que se irá construyendo con base en la participación de grupos sociales del país, “con una mirada estratégica de hacia dónde debe caminar México”.
Inicialmente, agregó, el nuevo frente se mantendrá sin registro partidario alguno, por lo que no buscará contender en cargo de elección popular en el proceso electoral de 2009, pero sin embargo, aclaró, buscará ir por el millón y medio de votantes que “creyeron” en el proyecto del PAS.
En entrevista detalló que la decisión de dejar el partido, que fundó como Alternativa Socialdemócrata y de la que fue candidata presidencial, la tomó luego de una larga reflexión en la que llegó a la conclusión que en este instituto político “nos enfrentamos a la trampa, a la simulación, a las alianzas inconfesables, a la arbitrariedad y a la agresión”.
“Acabamos siendo víctimas de una usurpación construida por el actual grupo dirigente, con los recursos públicos que debían ser usados para difundir su programa, fortalecer la participación ciudadana y consolidar su presencia electoral.
El dinero de los contribuyentes se utilizó para comprar lealtades y acarrear clientelas, para sobornar a quienes tenían poder de decisión” en carteras del partido, sentenció.
En torno a la dirección del PS, que ocupaba Alberto Begñé Guerra y que asume Jorge Carlos Díaz Cuervo, dijo que el cambio en la dirigencia no garantiza una nueva dirección política porque se trata de integrantes de una misma corriente.
Previamente, Mercado ofreció una conferencia de prensa en la que --como parte de su renuncia- recordó que luego de la realización de las asambleas pasadas y los actos de agresión en contra de la corriente política que la apoya, el ala que preside Begñé cerró los espacios de participación.
“El resultado de un proceso lleno de abusos, trampas y corrupción, es un partido vertical y autoritario, que ha decidido ya un rumbo: el de convertirse en satélite de los partidos de siempre”, sentenció en un texto que leyó.
Ante esta situación argumentó que volverá a hacer política en otro espacio: “el de la vida cotidiana, el de la ciudadanía que ve violados sus derechos” y que siente impotencia ante la ineficacia de los gobiernos, la impunidad de los delincuentes y ante la imposibilidad de salir de la pobreza y discriminación.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
