sábado, 19 de abril de 2008

El TEPJF da entrada a impugnaciones contra la asamblea de Alternativa Socialdemocrata

Proceso
México, D.F., 8 de abril (apro).- La Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) dio entrada a la primera impugnación contra la asamblea nacional ordinaria del partido Alternativa Socialdemócrata del pasado 30 de marzo, y los acuerdos que derivaron en la reelección de Alberto Begné como su presidente.
El pasado viernes 4, la Oficialía de Partes del TEPJF recibió la impugnación interpuesta por el vicepresidente de ese partido en Durango, Wilfrido Isami Salazar Rule, quien formuló la demanda por su propio derecho.Salazar Rule se identificó como afiliado y representante a la asamblea nacional de Alternativa Socialdemócrata.
En su calidad de vicepresidente del Comité Estatal en Durango, Salazar Rule invocó la figura del per saltum.
Es decir, usó ese mecanismo para llegar al máximo tribunal sin recurrir a los órganos partidistas internos, con el fin de promover el juicio para la protección de los derechos político-electorales del ciudadano.A través de esa vía, Salazar pretende impugnar la instalación, celebración y acuerdos adoptados en la Asamblea Nacional, el Consejo Político Nacional y el Comité Ejecutivo Nacional de Alternativa Socialdemócrata, celebrada el 30 de marzo pasado en esta ciudad.
Durante la reunión, en la que participaron principalmente los integrantes del partido que forman parte de la corriente que encabeza Begné Guerra, se tomaron, entre otros acuerdos, el de cambiar el nombre del instituto político por el de Partido Socialdemócrata.Además, el Consejo Político aprobó, mediante voto secreto de sus integrantes, la conformación del nuevo Comité Ejecutivo Nacional que encabeza Alberto Begné, como presidente, y Lucio Pascoe, como vicepresidente.
La votación se dio a partir de la presentación de una planilla única, la cual fue avalada por unanimidad.La presidenta de la Sala Superior del TEPJF, María del Carmen Alanís, dio entrada ayer al juicio y ordenó su registro en el Libro de Gobierno con la clave SUP-JDC-260/2008. El expediente fue turnado para su análisis y elaboración del proyecto de sentencia al magistrado Flavio Galván Rivera.
Ahora se espera la impugnación que formule la excandidata presidencial del Partido Alternativa Socialdemócrata, Patricia Mercado, quien previamente a los comicios advirtió que si el dirigente de ese instituto político, Alberto Begné, insistía en realizar la Asamblea Nacional para reelegirse, recurrirá a los tribunales para impugnar el proceso.
Mercado había hecho un llamado para que Begné aceptara la última convocatoria del Consejo Político saliente de aplazar dos meses la elección de la nueva dirigencia del partido.

lunes, 14 de abril de 2008

Plaza Pública: No hay Alternativa

Miguel Ángel Granados Chapa
Alberto Begné entró el domingo a la cuestionada asamblea nacional como presidente de Alternativa Socialdemócrata y salió de ella con el mismo cargo en el Partido Socialdemócrata, pues para imponer su sello personal hizo aprobar el nuevo nombre de la organización, que de modo expreso renunció así a ser lo que se pretendió que fuera, una alternativa frente a los partidos tradicionales y los viejos modos de hacer política.
Ni la elección de Begné, ni la nueva denominación del partido cuya dirección disputó con Patricia Mercado resultan de decisiones legalmente firmes. Se adoptaron en una asamblea que un órgano del partido había aplazado, para ser realizada el 31 de mayo, no obstante lo cual Begné y los suyos la instalaron y llevaron a término.
Es probable, por lo tanto, que la legalidad de la reunión sea sometida a la jurisdicción del Tribunal electoral del poder judicial de la Federación.En el proceso de renovación del comité ejecutivo federado de ese partido, los días 8, 9, 15 y 16 de marzo se efectuaron 29 asambleas estatales, donde además de elegir comités locales fueron también designados los delegados a la asamblea nacional.
Buen número de esas reuniones estatales presentaron peculiaridades. En las de Baja California y Colima resultaron delegados a la asamblea nacional personas que figuran en el padrón del PRD y del PRI, según constancias documentales (Reforma, 31 de marzo).En la del Estado de México, a su vez, fue elegido delegado en representación de un comité de acción política con sede en Nezahualcóyotl el mismísimo Begné, quien reside en el D.F.
A la luz de lo ocurrido después puede conjeturarse que el presidente del partido quiso de ese modo asegurarse la candidatura formal a la reelección, a diferencia de lo acontecido a Mercado que no pudo ser elegida delegada (y por tanto tampoco pudo ser candidata a la presidencia) en el D.F. debido a que fue alterado el orden en la asamblea del 16 de marzo en esa entidad, con la presencia de porros.
Los líderes de la banda de golpeadores que reventó la reunión para echar a los mercadistas son personas cercanas a Enrique Pérez Correa, diputado a la Asamblea Legislativa del D.F., que en esa cuestionada reunión local resultó líder del comité capitalino, además de ser miembro del Comité Ejecutivo Federado.
Militantes de Alternativa inconformes con el curso y el resultado de varias asambleas estatales iniciaron ante la justicia electoral federal juicios para la protección de sus derechos político-electorales como ciudadanos. El viernes pasado, conforme al dictamen de la mesa directiva del Consejo político federado, no habían “sido sustanciados y resueltos en su totalidad” esos juicios ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.
Por ello, y para que “la asamblea nacional se celebre bajo condiciones de certeza jurídica”, el presidente y la secretaria del mencionado Consejo político, Alejandro Mújica Montoya y Claudia Isabel Barrón, dispusieron el propio viernes diferir la asamblea nacional prevista para el 30 de marzo y convocarla para el 31 de mayo.
Hicieron publicar su acuerdo al día siguiente, sábado 29, pero el domingo, pasando por alto esa determinación, los delegados, miembros todos de la corriente Nueva Mayoría de Begné, sesionaron como si no les importara la “certeza jurídica” invocada por la mesa directiva del Consejo político.
Además de elegir al nuevo comité ejecutivo, la cuestionada asamblea decidió abreviar aún más el nombre del partido, que cuando recibió registro en 2005 se llamó Alternativa Socialdemócrata y campesina. Después de que fracasó la maniobra del ala campesina para vender la candidatura presidencial del partido al empresario farmacéutico Víctor González Torres, sus dirigentes fueron expulsados y el nombre del partido se quedó en Alternativa socialdemócrata. Ahora se dejó de lado la palabra inicial y la agrupación se llamará, cuando los órganos electorales consagren esa decisión, Partido Socialdemócrata.(Ya hubo una organización con ese nombre. La fundaron en los setenta los hermanos Sánchez Aguilar, el mayor de los cuales, Luis, llegó a ser diputado en la LVI legislatura. Pero mucho antes, en 1981, su partido obtuvo registro condicionado, lo que le permitió participar en la elección federal del año siguiente, con Manuel Moreno Sánchez como candidato presidencial).
La asamblea dominical se efectuó sin sobresaltos. Acudieron 285 de 364 delegados que quizá se fatigaron, pues a la hora de votarse el cambio de denominación participaron sólo 163, sin que se registraran abstenciones ni votos en contra. La reunión se prolongó hasta el comienzo del lunes por la integración del Comité Ejecutivo, formado por 20 carteras, que serán ocupadas por miembros de la corriente de Begné. Al igual que el partido, también mudó de nombre la fundación “Voz Alternativa”, que se llamará en adelante (salvo determinación judicial en contrario) “Fundación Socialdemócrata”. Hasta la víspera dirigía esa fundación la propia Patricia Mercado, que perdió también esa posición en el partido que contribuyó a fundar y al que con su candidatura presidencial aseguró el registro y el financiamiento de que ahora disfruta.
Aun si Mercado desistiera de su lucha por el liderazgo de la antigua Alternativa, puede darse por seguro que otros miembros del partido impugnarán la asamblea dominical, y que lo harán también los directivos del Consejo político federado, cuya determinación de diferirla fue desacatada.
— México, D.F.
miguelangel@granadoschapa.com

Hechos y nombres

Alejandro Envila Fisher

Partidocracia en descomposición
La crisis de legitimidad, democracia, transparencia y confianza que afecta a los partidos politicos es tan grave, que ha llegado el momento de que sus propios dirigentes la admitan y ofrezcan, como signo mínimo de verdadera sujeción al interés nacional, una muestra real de que están dispuestos a trabajar por y para el país, por encima de sus proyectos personales, para así recuperar algo de la confianza ciudadana.
Las normas democráticas al interior de los partidos apenas llegaron y los ejemplos de la incapacidad de estos para darse elecciones internas transparentes y confiables ya abundan. Lo que en estos momentos se ha visto en el PRD en primer lugar y en Alternativa Socialdemócrata, ahora Partido Socialdemócrata, en segundo, pero también lo que ocurrió en el PAN, donde contra toda la tradición discursiva panista, Germán Martínez Cázares sólo pudo llegar a la dirigencia por la fuerza del dedo del presidente Felipe Calderón, y lo que pasó en el PRI hace algunos años, cuando Roberto Madrazo se apoderó de la dirigencia tricolor gracias a las maniobras de sus operadores electorales, son muestras suficientes de que los partidos politicos mexicanos son absolutamente incapaces de organizar procesos internos de selección de dirigentes o de candidatos, medianamente confiables.
Si la democracia es verdaderamente la divisa del cambio político en México, las cúpulas de los partidos deberían empezar por cumplir con la ley y adoptar normas y prácticas verdaderamente democráticas en su vida interna. Para hacerlo, lo primero que debería aprobarse es que las elecciones de todos los institutos politicos quedaran sujetas obligatoriamente al escrutinio público, pero más importante aún, que fueran organizadas por los institutos electorales federal y estatales, y calificadas por los tribunales especializados en la material.
Con toda su sapiencia en la material electoral, Arturo Nuñez no logró la confianza de los perredistas y a estas alturas no hay duda de que cualquier órgano electoral, local o federal, podría haber organizado una elección perredista de resultado menos accidentado y más confiable.
En el PAN, donde se supone que la urbanidad y la civilidad política imperan, las elecciones internas tienen el curioso efecto de purgar al partido luego de cada proceso. Baste preguntar dónde está hoy Carlos Gelista: castigado y sin posibilidad de seguir su carrera por ahora, simplemente porque se atrevió a competir con la sobrina del presidente por la dirigencia del PAN-DF.
Cosas parecidas le han sucedido a quienes ayer eran miembros importantes del grupo del rijoso Manuel Espino Barrientos. Una vez que éste entregó la dirigencia sin competir, todos los miembros de su grupo han sido gradual pero sistemáticamente marginados de los puestos de decisión del partido. La de Germán Martínez no fue una elección sino una designación desde los Pinos. Ante el temor de la derrota, se forzó al grupo contrario a ni siquiera intentar presentar candidato y se le replegó de todo espacio real de dirección del partido. Y como la misma actitud y estilo antidemocráticos adoptaron Manuel Espino y Luis Felipe Bravo Mena, miembros ambos de la ultraderecha, cuando llegaron a la dirigencia panista, no queda más que concluir que la democracia no es, en realidad, un valor del panismo, como tampoco lo es del priísmo ni del perredismo.
Si se analizan historia y vida interna de los partidos pequeños, se verá que sus vicios son iguales o mayores a los de PRI, PAN y PRD. Alberto Anaya es más poderoso que un jeque árabe en el PT, del que desde 1991, hace 17 años, no ha perdido el control. Jorge Gonzalez Torres y su hijo Jorge Emilio González Martínez son los creadores del concepto de partido familiar. Tienen registro también desde 1991, lo obtuvieron gracias al trabajo de campo que en su favor realizó la oficina de Arturo Nuñez Jiménez cuando éste era subsecretario de Gobernación del salinismo, y desde entonces han mantenido el control absulto y vertical del partido, de sus prerrogativas y de sus candidaturtas, a pesar de las fuertes disidencias que han enfrentado en diferfentes momentos y del desprestigio social que los envuelve.
El componente antidemocrático no es privativo de ningún partido en especial y de ninguna corriente de cualquiera estos en lo particular. Es simplemente la perversion de la regla de supuestas mayorías que, en lugar de respetarlas y darles su lugar, margina cuando no aplastan a las minorías.
Así, en la crisis de democracia y legitimidad que viven los partidos no hay buenos ni malos. Sólo hay bandos distintos que se disputan posiciones de poder y de dinero porque estas son la puerta de acceso a otras de más poder y también de más dinero.
Lo peor del caso es que estas tribus en el caso perredista, camarillas en el del PRI y grupos en el panista, financian sus proyectos politicos de cofradía con recursos públicos, además de que no se disputan trofeos inocuos, sino el control y el futuro de la nación.Para que la mexicana sea de verdad una democracia y no una ineficaz y corrupta partidocracia, es indispensable ponerle un límite a los grupos que se han apoderado de las cúpulas de los partidos, y forzar a estas organizaciones a cumplir el mandato democrático que la propia constitución les impone al calificarlas entidades interés público.
Para hacerlo, el primer paso es retirarles el control monopólico sobre su vida interna, pues al amparo de una pervertida autonomía, se han convertido en la mejor incubadora del pensamiento antidemocrático y totalitario del que se supone México viene huyendo. naenvila@editorialmac.com.mx

¡Síganme los buenos!

Ricardo Raphael

La izquierda mexicana está en crisis. (La falta de originalidad en la primera frase de este artículo lo prueba). Somos muchos los que en éstas y otras páginas hemos escrito sobre el tema: lo que está ocurriendo en la vida interna del PRD y también en Alternativa Socialdemócrata es síntoma de una grave enfermedad y no de un mero resfriado.
No comparto la idea de que tales síntomas sean el producto artificial de un intento malvado de los conservadores y los derechosos por ponerle sordina a los reclamos y reivindicaciones de la izquierda. Hay causas y al mismo tiempo crisis. Ambos hechos no son excluyentes.
Y tal crisis tiene un origen: al haber abandonado voluntariamente la práctica de la deliberación, la izquierda mexicana quedó condenada a imponer y también a padecer la política del empellón.
Los líderes de esta corriente política, y en particular Andrés Manuel López Obrador, han contribuido muchísimo para que se produzca esta circunstancia.
Hace tiempo que este ex candidato presidencial se asignó a sí mismo el papel de profeta. Con su dedo flamígero suele señalar como perversos vendepatrias a aquellos mexicanos que no comparten su visión de las cosas. Al mismo tiempo juega a homenajear como héroes y redentores éticos de la nación a quienes comulgan con sus convicciones.
Ojalá y los problemas del país fueran tan simples como para resolverlos de esta manera tan clásicamente lopezobradorista. Si para zanjar nuestros mayores dilemas pudiéramos actuar —como en las series animadas infantiles— ordenando la realidad entre buenos y malos, con seguridad viviríamos ya en el paraíso.
Todos los días en México se suman necesidades y problemas, pero el salmo maniqueo ha servido de muy poco a la hora de enfrentarles. En revancha, esta arenga ha ofrecido a sus usuarios una propiedad muy particular: es útil para anular la conversación con los propios y también con los extraños.
Cuando lo único importante es saber si se está del lado de los vendepatrias o del de los nacionalistas, (de los lopezobradoristas o los antilopezobradoristas), ya no queda más de qué hablar.
Aparecen como banales o inútiles las preguntas: ¿qué hacer con el petróleo en aguas profundas? O, ¿de qué manera responder a la reducción de las reservas? O, ¿cómo adquirir tecnología a bajo costo? O, ¿qué hacer para transparentar y eficientar la administración de Pemex?
Tan fútiles han de ser estas interrogantes que el principal defensor de la soberanía petrolera no se ha molestado siquiera en responderlas. Para convocar a sus seguidores, López Obrador no necesita de un diagnóstico sobre la situación que guarda el petróleo en México; mucho menos requiere de un catálogo mínimo de propuestas y soluciones.
Lo suyo, como el personaje aquél de la televisión —el Chapulín Colorado— se limita a pedirle a los buenos que le sigan. Y para colmo, algunos han tomado la decisión de apoyar a este predicador sin exigirle precisión en sus planteamientos.
Otro ejemplo de este silenciamiento sobre el diálogo —típicamente lopezobradoriano— ocurrió durante el proceso de sucesión para la dirigencia del PRD. Ahí el ex candidato presidencial señaló como modositos, cobardes y también como “presta-piernas” a quienes disputaron en contra suya la dirección perredista.
Al igual que hace con sus adversarios de la derecha, a quienes siempre descalifica, señaló a Nueva Izquierda como una corriente política integrada por actuales o potenciales traidores.
No estuvo dispuesto, como era tan necesario, a participar en un ejercicio de deliberación con sus correligionarios. No tuvo ánimo ni tiempo, para trabar una conversación con quienes, en su partido, se encuentran al frente del liderazgo parlamentario, a propósito de la política de relaciones del PRD con el resto de los partidos, así como con el gobierno.
Hoy en el PRD, quien argumente por dialogar con las oposiciones —sobre todo con la derecha— es tachado de pérfido impostor. No es de los buenos, pues.
Así como hace con el tema petrolero, al crear una burbuja de silencio para imponer su punto de vista, López Obrador hace con tantas otras cuestiones de relevancia. Convoca furioso a luchar contra los traidores y con ello logra eludir la discusión. Por la vía de los aspavientos y la inflación de las palabras, impone una veda deliberativa.
Supieron en su día los inquisidores que los herejes y los apóstatas son los dos primeros personajes que desaparecen en las vedas deliberativas. En un ambiente de verdades absolutas, al hereje no se le permite cuestionar y al apóstata se le niega el derecho a cambiar de opinión. Se trata de una circunstancia imposible para la persuasión. No hay argumento que pueda (con)mover entre interlocutores.
Un espacio público sin deliberación entre las muchas voces y verdades, como bien nos recordó ayer Rolando Cordera (La Jornada 30/03/08), arrebata la dignidad a la política y desfonda el único dique que es capaz de contrarrestar a la violencia y también a la ignorancia.
Tengo para mí que la principal de todas las razones que han conducido a la crisis de la izquierda mexicana es su muy reducida capacidad para el desarrollo de argumentos conversables.
En lugar de priorizar el uso de la voz, surge hoy el empellón, cuando no la eliminación del adversario. Ahí está el caso de Alternativa Socialdemócrata donde Alberto Begné, inspirado seguramente en López Obrador, eliminó a su interlocutora Patricia Mercado.
¿De qué le sirve a México una izquierda que no tolera la voz de sus propios desacuerdos?
Una izquierda sin posibilidad para la apostasía —para lo que Albert O. Hirschman llamaba la auto-subversión— termina siendo una expresión más del conservadurismo. (Como corroboró Chespirito, los que dicen “¡síganme los buenos!” acostumbran votar por la derecha).
Quizá sea hora de aceptar que la izquierda se ha llenado de conservadores, de silenciadores del debate, de individuos rápidos para la auto-complacencia pero inútiles para la auto-crítica.
Sin auto-subversión no hay subversión, y sin esta última no hay deliberación, ni tampoco izquierda. Así lo demostró el totalitarismo soviético.
Es fundamentalmente por estas incapacidades propias que la izquierda mexicana anda tan descalabrada.
Analista político

PLAZA PÚBLICA

Porros en la izquierda moderna

MIGUEL ÁNGEL GRANADOS CHAPA

Ingenua o ilusamente, muchos ciudadanos han creído que Alternativa Socialdemócrata y Campesina es la “izquierda moderna que el País requiere. En parte por esa convicción, pero principalmente por la fuerza atractiva de su candidata presidencial Patricia Mercado, ese partido consiguió mantener, durante el proceso electoral de 2006, el registro provisional que le fue otorgado el año anterior. Hoy Alternativa enfrenta un nuevo litigio interior (su breve vida ha estado marcada por conflictos) porque los dos políticos que la han encabezado, la ex candidata Mercado y el actual presidente Alberto Begné se han trenzado en una disputa en cuyo último round triunfaron los porros, golpeadores contratados por alguno de los seguidores de Begné, o por este mismo, en su propósito de continuar siendo líder de este partido que se ha ido achicando año con año.
Mercado y Begné actuaron juntos para lograr el registro de una nueva tentativa socialdemócrata que participara en elecciones. Ella ha perseverado en este intento, al que Begné se declara groseramente ajeno, desde que se organizó Democracia Social, el partido encabezado por Gilberto Rincón Gallardo, que no consiguió en 2000 representación en el Congreso, ni mantener su patente para continuar en la lista electoral. Con algunas variantes, entre ellas la ausencia del antiguo líder comunista, a quien Vicente Fox había confiado las promociones contra la discriminación, y el ascenso de Mercado, ella encabezó en 2003 el Partido México Posible, que tampoco logró persuadir a un número relevante de ciudadanos que fiaran en su perfil ideológico y político.
Participante en esas tentativas fallidas, Mercado resolvió que para tener mejor suerte Alternativa, su tercer intento electoral, debía practicar alianzas en un terreno más ancho. De ese modo se alió con dirigentes rurales cuya presencia justificara que el partido se llamara Alternativa Socialdemócrata y Campesina. El nombre de la organización se alargó con esa alianza pero estaba destinada a frustrarse, porque los participantes buscaban satisfacer su propio interés y no construir uno nuevo en común. La crisis latente entre grupos unidos por la conveniencia se actualizó cuando Mercado dejó la presidencia del partido para buscar la del País, y los grupos campesinos atendieron el pedido corruptor de Víctor González Torres y pretendieron venderle la candidatura presidencial que había sido otorgada a Mercado, que había dejado en su lugar a Begné al frente del partido.
Fracasada la maniobra a favor del Dr. Simi, la candidata Mercado consiguió 1’124, 280 votos, el 2.71% del total, con lo que aseguró el registro del partido. No lo hubieran conseguido los candidatos diputados, que sólo llegaron a poco más de 850 mil votos. Merced a la votación presidencial, Alternativa pudo formar un mínimo grupo parlamentario en San Lázaro, y una representación aún más precaria en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.
Programada la sucesión en la presidencia del partido para el próximo domingo, Mercado se dispuso a tomar de nuevo el timón, y Begné a retenerlo. Para sorpresa sólo de quienes no lo conocen, este último ha manejado el partido en su provecho personal y por ello no escatima recurso alguno con tal de permanecer en el mando, en que ha tenido un ejercicio personalísimo, ajeno a la rendición de cuentas. Con una mentalidad que todo lo centra en sí mismo, Begné supone que han sido “irrelevantes” los intentos socialdemócratas previos a Alternativa de donde, concluye “la tradición que comenzara con Democracia Social y que luego continuara con México Posible, no tendría cabida en Alternativa mientras él estuviera al frente del partido.
“De esa identidad previa le estorban en particular dos cosas: lo que Begné llama, con tono de menosprecio, la agenda pinky, y la dificultad para sacar adelante su muy personal estrategia política de alianzas”. (Ricardo Raphael, El Universal, 24 de marzo). Esa estrategia consiste en unirse al PRI en elecciones locales, pero también interferir en comicios internos, como el que tiene en la tribulación al PRD, donde Begné se ha vinculado con Jesús Ortega, acaso por el fenómeno descrito por Goethe como el de las “afinidades electivas”.
La disputa en Alternativa ha tenido varios modos y escenarios. No ha estado ausente de ella la violencia, pero nunca en la manera y medida en que, por cuenta de Begné se desencadenó en la primera asamblea estatal de ese partido en el DF, el 16 de marzo. Atacado como muchos otros de sus compañeros por una pandilla de porros, “golpeadores de cachucha blanca”, Andrés Lajous tras narrar su amarga experiencia llegó a la siguiente conclusión:
“Cuando los vi venir, lo que más miedo me dio fue pensar que no habría manera de detenerlos. Que no sabía cuál sería su límite, que no tendrían ninguna empatía por quienes serían golpeados. Por fin, después de más de un año de conflicto interno en el partido, me di cuenta que ni Jorge Díaz Cuervo ni Enrique Pérez Correa, ni Luciano Pascoe, ni Alberto Begné, estaban dispuestos a escuchar y dar argumentos. Hoy son delincuentes. En algún momento tuve la esperanza de que aceptarían el rigor de la competencia y de la deliberación democrática. Ahora, tras su ataque premeditado y violento me queda claro que ellos sólo creen en el rigor de la violencia” (Enfoque, 23 de marzo).
Díaz Cuervo es diputado a la Asamblea capitalina; Pérez Correa es líder en el DF; Pascoe es el vocero del partido. Y Begne es Begné

Itinerario Político

En carta a Begné, Mercado propone ser la dueña del partido
Pide invertir en su imagen para llegar al 2012 como candidata

Ricardo Alemán

Todos hemos visto el proceso de auto- destrucción que vive el Partido Alternativa Socialdemócrata (PAS). Descalificaciones y acusaciones, guerra sucia y versiones encontradas entre los dos jefes reales: la ex candidata presidencial Patricia Mercado y el presidente formal del partido, Alberto Begné.
Y algo muy grave debió ocurrir en ese partido para que sus líderes llegaran a esos extremos, sobre todo si conocemos, como hoy podemos documentar, que Mercado y Begné eran aliados para conservar el control absoluto del partido hasta 2012. Itinerario Político tiene en su poder una carta que Mercado le envió a Begné, en la que se explica la alianza, se revelan los intríngulis del pleito y se entiende su origen. ¿Y qué creen? Pues sí, a partir del contenido de la carta, parece claro que la pelea es por el control autoritario que pretendió mantener Mercado. Pero antes de conocer la carta, veamos los antecedentes.
La historia
Y es que como están las cosas en el PAS, ya no sabemos si hoy será electo su nuevo presidente —en realidad reelecto el señor Alberto Begné— o si le podemos creer a un desplegado difundido ayer sábado en el diario Milenio, en el que se cancela la asamblea prevista para hoy y se convoca a otra para el mes de mayo.
Como sea, lo cierto es que la guerra intramuros del más joven de los partidos mexicanos —y el único que en su discurso sostiene la doctrina socialdemócrata— es lo más parecido a una tragedia política. Tiene las características de un suicidio político. ¿Por qué? Luego de la crisis que destruyó a la más importante formación de izquierda, el PRD, el Partido Alternativa —como lo dice su nombre— parecía la única alternativa electoral emparentada con una izquierda seria y moderna. Como van las cosas, todo indica que esa también quedó cancelada.
En este espacio hemos seguido la evolución del PAS con una postura crítica a los distintos liderazgos, y en su momento lo mismo denunciamos (Itinerario Político, 1 de diciembre de 2005) la poco transparente y nada ética elección de su candidata presidencial, Mercado —quien en alianza con Begné “recurrió a los viejos métodos de la cultura política del PRI: violación de sus propias reglas, antidemocracia, trampa y engaño”—, que criticamos la expulsión del ala campesina.
Precisamente los días 29 y 30 de diciembre de 2005 regresamos al tema para documentar la guerra feroz por el control del partido —que en ese tiempo no había ratificado su registro—, ya que a partir de la elección de su candidata “los integrantes del grupo socialdemócrata que encabezan Mercado y Begné pretenden expulsar del partido a los campesinos que jefatura Ignacio Iris Salomón, quienes, a su vez, no aceptan la candidatura presidencial de Mercado”. Al final de cuentas fueron echados del PAS los campesinos, quienes ganaron una impugnación en el Tribunal Electoral y algunos regresaron y otros de plano dejaron el partido.
Regresamos al tema el 24 de septiembre de 2007 para documentar un insólito: la fractura del otrora sólido grupo que había llevado a Mercado a la candidatura presidencial, que alcanzó por ahí de un millón de votos y que ratificó el registro del partido. ¿Por qué rompieron lo que parecía una sólida alianza entre Mercado y Begné?
Unos dicen que Mercado fue picada por el “síndrome tabasqueño” —en alusión a AMLO, y por el control vertical que tiene del PRD—, otros que por soberbia, los de más allá dicen que por ambiciones insanas —ya que pretende volver a la candidatura presidencial de 2012—, mientras que los que la conocen aseguran que añora el reflector, el control total del partido.
Los porros
En realidad nadie sabe la verdadera causa de esa fractura, lo cierto es que el domingo 16 de agosto se llevó a cabo una asamblea del PAS en el Distrito Federal, en la que se elegirían los delegados a la asamblea nacional prevista para hoy —en la que habría de renovarse la dirigencia del partido—, y todo terminó en una vergonzosa guerra, en la que aparecieron golpeadores y de la que literalmente habría sido echada Patricia Mercado. (Itinerario Político 24 de marzo de 2008).
La ex candidata acusa a Begné de enviar porros para doblegar a su grupo, en tanto que Begné dice que no, que fue la señora Mercado quien patrocinó a los golpeadores. ¿Quién tiene la razón? ¿Quién miente? Sin duda que alguien miente. Por eso decidimos que lo mejor es acudir a las pruebas. Primero revisamos el acta notariada de la asamblea en la que supuestamente fue echada Patricia Mercado. Se puede inferir que, en efecto, los afines a la señora Mercado pudieron haber promovido la llegada de golpeadores.
Pero esas pruebas tampoco resultan concluyentes, ya que el sentido común no caza con lo ocurrido. Es decir, ¿para que promover la llegada de golpeadores, cuando las asambleas del resto del país le daban una consistente mayoría al grupo del señor Begné? En otro extremo, tampoco hay razón aparente: ¿Para qué la señora Mercado llevaría porros, sea en supuesto de que su causa estuviera perdida, sea que fuera ganadora? ¿Cuál sería la ganancia? Quienes conocen el conflicto de cerca y que no están del lado de ninguno de los bandos, dicen que, en efecto, Patricia Mercado habría sido capaz de reventar la asamblea para aparecer como víctima. ¿Es posible eso?
La carta
Lo cierto, como ya dijimos, es una carta que envió Mercado a Begné poco después de la elección de 2006, de la que, más allá de las versiones de unos y otros, se pueden sacar muchas conclusiones y se puede colocar a muchos en su sitio. La misiva es parte de una investigación periodística en proceso que pretende concluir en un libro sobre la construcción y evolución de los partidos emergentes. La consultamos a una de las partes, al señor Begné, a quien molestó, pero reconoció que es auténtica. Ayer fue imposible localizar a Mercado para conocer su versión sobre la carta que lleva su firma y que parcialmente reproducimos:
“Querido Alberto:
“Voy a escribir cómo me veo y dónde quiero estar para lograr el objetivo de fortalecernos para ser una opción real de gobierno, solos o con otros, en 2012. Este objetivo tiene una parada intermedia muy difícil para una opción como la nuestra: las elecciones para el Congreso en 2009. Las condiciones de polarización se van a recrudecer en los próximos tres años. Será entonces una elección plebiscitaria tanto para el gobierno de Felipe Calderón como para el PRD y AMLO.
“Las 13 elecciones estatales que viviremos en el año que entra en los estados de la República serán una prueba que, afortunadamente, viviremos dos años antes de la elección intermedia. Nos servirán, espero, para corregir errores, fortalecer experiencias exitosas y saber, sin autocomplacencia ni falsas expectativas, a qué escenario nos enfrentaremos después…
“Frente a esto, me convenzo cada vez más de que debemos disciplinar al partido a las convicciones que nos llevaron, a ti y a mí, a construir esta opción desde hace 10 años, aunque nos hayamos tardado tanto en hacerlo juntos. Se jugarán muchos intereses pequeños y grandes, estaremos a prueba permanentemente y creo que no lograremos la coherencia necesaria hacia adentro y hacia fuera del partido si no actuamos juntos con mucha firmeza. En esta alianza tuya y mía está en juego la posibilidad de seguir siendo dirigentes o dejar de serlo.
“¿Qué me daría certezas, cumpliría mis deseos y me permitiría seguir construyendo para alcanzar los objetivos que me hicieron llegar acá?
“1. Ser la vocera oficial de Alternativa. No quiero perder el impacto mediático que hemos logrado estos meses. No podemos desperdiciar la inversión que ya dos partidos han hecho en mí. “Patricia Mercado” ya es una referencia, a la que hay que sacarle todo el provecho que sea posible. Para esto necesito tener un espacio de protagonismo y vocería política. Hay varias maneras de lograrlo, pero debemos estar muy claros de lo que implican. Tú tendrías la vocería natural como presiente del partido, que también desarrollaría tu propia presencia pública como sucedió en distintos momentos de la campaña…
“2. Dirigir el Centro de Estudios. Desde aquí construir partido no sólo lanzando lo que sería la escuela de cuadros para aquellas que vayan integrando el partido…
“3. Quiero desarrollar desde el Centro la puesta en marcha del gabinete sombra…
“4. Debo confesar que no estoy segura que la opción de ser legisladora para 2009 sea lo mejor para fortalecer mi liderazgo de cara al 2012. Creo, eso sí, que tenemos que competir con mi candidatura a la Presidencia…
“5. Quiero que desarrollemos un método para que tanto tú como yo podamos hacer lo que queramos dentro del marco de nuestro acuerdo, cualquiera que éste sea, con la suficiente autonomía para desplegar todas nuestras potencialidades en los próximos seis años… quiero espacio para dar la cara por Alternativa, para seguir siendo una referencia. Quiero y necesito recursos para moverme, para desarrollar lo que te propongo desde el Centro y para construir base social. Lo bueno es que el 60% o 70% de estos recursos pueden ser regresados al partido por el concepto de actividades específicas. Para esto necesito manejar 30% del presupuesto, con un plan de trabajo que lo justifique.
“7. Propongo a Carlos Martínez para asuntos electorales… necesitamos un juego incluyente, rendición de cuentas y capacidad autocrítica permanente.
“8. Por supuesto, me parece fundamental la entrada de Gustavo Gordillo al Comité y también propongo que Jorge Díaz Cuervo sea el presidente del Consejo Político del partido, pagando el costo que pueda significar la salida de Mújica. Cambiar al presidente de la Comisión de ética… me gustaría alguien como Mauricio Merino o Jacqueline Peschard…”. Hasta aquí lo más relevante de la carta que envió Mercado a Begné luego del proceso electoral de julio de 2006.
¿Dueña del partido?
Y, en efecto, a partir de la carta —que, insistimos, por lo menos autentificó una de las partes— resulta que Mercado pretendía manejar el partido a su antojo, desde un poder fáctico que según ella le da la popularidad, para regresar por la candidatura presidencial de 2012. Pero en el fondo la crítica no es contra un proyecto político como el que muestra Mercado en su carta a Begné.
No, nadie cuestiona eso. Lo que resulta criticable, en todo caso, es la forma como quiere llevar adelante su proyecto. ¿Cuál es esa forma? Sí, la misma que pretende imponer en el PRD el señor López Obrador: el control absoluto y vertical del partido… y de la candidatura presidencial para 2012.
Resulta que en tanto ex candidata presidencial, generadora del millón de votos que le dieron el registro definitivo como partido político al PAS —y porcentaje de votación que determina el monto de las prerrogativas—, la señora Patricia Mercado pareciera creer que es la dueña del partido, o que el partido le debe todo a ella, a su popularidad, a su figura e imagen. Y por ello quiere la tajada de león de los recursos y el control casi absoluto. Algo así como otro partido familiar. Y lo triste de todo eso es que las ambiciones sin límite destruyen otro partido.
aleman2@prodigy.net.mx

Acuerdan cambiar nombre de Alternativa

La propuesta de cambiar la denominación del instituto político por el de Partido Social Demócrata fue avalada por 163 votos a favor, cero en contra y cero abstenciones

Notimex El Universal Ciudad de México Domingo 30 de marzo de 2008

La primera Asamblea Nacional de Alternativa Socialdemócrata aprobó, por unanimidad, cambiar la denominación del instituto político por el de Partido Social Demócrata (PSD), así como la imagen que lo identifica.
Durante los trabajos del órgano directivo que continúan esta noche, los delegados avalaron la propuesta presentada por Luciano Pascoe Rippey, quien sugirió la transformación para que sea más accesible a los ciudadanos y a los medios de comunicación.
La propuesta fue avalada por 163 votos a favor, cero en contra y cero abstenciones, y de acuerdo con artículos transitorios, avalados hoy, deberá esperar a que el Instituto Federal Electoral (IFE) declare la procedencia legal y constitucional de la misma para surtir efectos.
La nueva imagen de Alternativa consistiría en una mano derecha en color rojo en la parte superior de un cuadro, dividido por una línea intermedia de forma horizontal y debajo de ésta las iniciales PSD.
Pascoe Rippey, quien se desempeña como representante de Alternativa Socialdemócrata ante el Consejo General del IFE, indicó que la modificación avalada hoy forma parte de una propuesta integral para relanzar y refundar al partido.
Esta noche, la Asamblea Nacional Ordinaria reformó los artículos tres, cuatro, 51, 80, 91 y agregó un artículo 89 Bis, así cuatro transitorios.
Entre estas modificaciones destaca la del cambio de nombre e imagen del partido que fueron avalados por mayoría calificada.